El auge de los ordenadores ha permitido avances en todas las áreas. Una de ellas, es en el modelaje: antes las modelos tenían que someterse a operaciones para cambiar su aspecto, así como a dietas, ejercicio y maquillaje. Ahora, gracias al software, con más precisión al Photoshop (aunque cualquier programa de retoque digital vale), con un par de clics una modelo puede mejorar drásticamente su apariencia:
Estas técnicas son empleadas todo el tiempo por las revistas. ¿Cuándo deja de ser real la belleza? Ya no se sabe.